victor sanchez del amo en el banquillo del deportivo coruña

Fotos: fpE

En nuestra metodología de trabajo tratamos de hacer futbolistas inteligentes.

CUÁNDO QUISISTE SER ENTRENADOR

Comencemos diciendo que el jugador, por regla general, es disciplinado y se suele ceñir a las instrucciones que se le dan. Hay pocos jugadores que se cuestionan el por qué de esas instrucciones. Yo era de ese tipo de jugadores. Me gustaba preguntar para qué y el por qué para encontrar el sentido a las cosas que hacíamos. Yo intentaba con eso aprender, mejorar, no conformarme.

A los 6 meses de retirarme como jugador ya tenía muy claro que quería seguir ligado al fútbol y empecé a invertir en formación: hice el Máster de Dirección Deportiva, los cursos de entrenador, un Máster de Gestión de Entidades Deportivas...todo relacionado con el deporte y específicamente en fútbol. En todos los casos conoces gente y haces relaciones, hasta que llega un momento en que surge la oportunidad y puedes comenzar a desarrollar todo lo que has aprendido. Y esa oportunidad me llegó con Michel, formando parte de su cuerpo técnico como segundo entrenador.

De mi época de jugador he aprendido de todos los entrenadores de fútbol que he tenido. Muy marcado tengo a Fabio Capello porque fue el primer entrenador que tuve que me proporcionó una perspectiva táctica. Con él, por ejemplo, fue la primera vez que empezábamos a ver vídeos del rival y generar tareas dependiendo de cómo jugaba el contrario. Y hay una cosa importante, muchas de las cosas que no entendías como jugador, una vez que estás como entrenador, las entiendes. Porque como jugador eres egoísta, caprichoso; y como entrenador tienes más perspectiva y entiendes muchas de las cosas o de los planteamientos que antes te resultaban difíciles de comprender. Por este motivo en nuestra metodología de trabajo tratamos de hacer futbolistas inteligentes. Les decimos que estamos a su servicio para mejorarlos individual y colectivamente. Tratamos que los jugadores adquieran esa independencia en la toma de decisiones y esa auto confianza que necesitan para no ser dirigidos constantemente. Un jugador tácticamente inteligente es el que se habitúa mucho más rápido a todos los cambios, y es capaz de tomar decisiones mucho más acertadas en un juego tan cambiante como el fútbol.

FUNDAMENTOS DE TU MODELO DE JUEGO Y TAREAS

Busco que mi equipo sea competitivo y versátil, que sepamos adaptarnos a cada situación que genera el juego. Que tengamos esa capacidad de sorprender y que no seamos previsibles. Tratamos de tener recursos que nos permitan tener variaciones tácticas que provoquen desajustes en los rivales.

Consideramos importante tener jugadores polivalentes que se puedan adaptar a diferentes posiciones y, bajo esa premisa, hemos diseñado esta plantilla. A partir de ahí, nuestro sistema básico es el 1-4-4-2 con variantes que nos den alternativas ante situaciones que nos genera el juego del rival. A partir de ahí, trabajamos las tareas. Por ejemplo, defensivamente trabajamos y entrenamos con 3 tipos de repliegues alto, medio y bajo; para crear todas las tareas primero hacemos un análisis de nuestro juego, de cómo hemos jugado el partido, y a partir de ese análisis diseñamos esas tareas específicas para mejorar esos aspectos. En ataque igual, usamos diferentes alternativas tanto en iniciación como en creación y finalización. Analizamos también al rival exhaustivamente para descubrir sus puntos débiles y realizar situaciones específicas para intentar hacerles daño.

Entendemos que el 1-4-4-2 es un sistema de juego muy flexible y que te permite pasar a otros sistemas que puedes trabajar en los entrenamientos o en los partidos. Y también creo que la elección de un sistema debe de ir ligado en función de los jugadores que tienes.

Un entrenador tiene que tener la capacidad de adaptarse a los cambios y ajustarse a lo que tiene para que el trabajo que está diseñado no pierda su eficacia. Por eso todos nuestros entrenamientos comienzan en la sala de reuniones donde explicamos a los jugadores la sesión que se va a realizar para que sepan cómo son y por qué se van a hacer esas tareas. Así evitamos perder tiempo en explicaciones sobre el campo y que tardemos en entender el ejercicio.

SEMANA TIPO DE TRABAJO

Comenzamos con el entrenamiento el día posterior al partido con trabajo preventivo y regenerativo para todos los jugadores que han jugado más de 45'; y trabajo de carga para el resto. En esa parte de carga utilizamos jugadores del filial o del juvenil para generar situaciones lo más parecidas al partido.

Día siguiente, descanso.

Día posterior al descanso hacemos doble sesión y los dos siguientes días una sesión. Solemos entrenar también el día antes del partido, pero, cuando jugamos fuera, depende de cómo esté programado el desplazamiento.

Trabajamos tácticamente y por bloques: un día trabajamos táctico - defensivo y al siguiente ofensivo y al siguiente balón parado, hasta llegar al último día de repaso y preparación de partido. Todo este desarrolló lo realizamos en base al análisis propio y del rival. Si se hace defensa es porque antes hemos visto un video de situaciones defensivas nuestras que debemos mejorar y situaciones ofensivas del rival que tienen que ver con lo que estamos preparando para el partido. Ofensivamente igual, preparamos tareas para mejorar y vemos situaciones defensivas del rival para explicar el por qué de esas tareas. Toda esa información se la trasladamos al jugador y en esa reunión con ellos hay debate y opiniones para aclarar todavía más los conceptos que queremos desarrollar.

CUERPO TÉCNICO

La premisa de este cuerpo técnico es clara: trabajo en equipo. Esa sí es una etiqueta que tenemos nosotros. Somos un equipo de trabajo y trabajamos en equipo. Este equipo lo conforma David Dóniga (2º entrenador) que es entrenador y preparador físico con experiencia en ambas facetas; Nacho Oria (primer preparador físico)) que es preparador físico y entrenador con experiencia en ambas facetas y José Ángel Franganillo (2º preparador físico). Carlos como analista y Manu Sotelo como preparador de porteros. A todos nos une mucho las ganas de aprender, de mejorar y esa motivación es la que transmitimos a los jugadores. En la organización y desarrollo del trabajo participamos todos. Todos los días nos reunimos, hay reunió post entrenamiento (grabamos todos) donde ponemos en común los aspectos del juego que hemos visto y queremos modificar o corregir. El protocolo que seguimos es que llegamos 2 horas antes del inicio del entrenamiento y no sabemos cuándo nos vamos de las instalaciones. Ese es nuestro protocolo. Y nuestra prioridad es muy clara: el trabajo.

DÍA DE PARTIDO

Durante toda la semana ya hemos ido filtrando la información del rival a los jugadores. El mismo día del partido lo que hay es un repaso. Ese video, esa charla táctica, no dura más de 15'.

Durante el partido Manu y Carlos graban el partido desde tribuna y gracias a la tecnología vamos codificando y seleccionando situaciones de juego que son transmitidas a David y él me las traslada a mi.

GESTIÓN DEL VESTUARIO

Dentro del staff técnico también tenemos formación en coaching y, sin volvernos locos, tenemos pautas de trabajo y las desarrollamos a lo largo de toda la temporada tratando de identificar las diferencias emocionales que cada jugador tiene en su día a día.

El cuerpo técnico percibimos que los jugadores nos tratan como nosotros les tratamos a ellos. Proponemos un trabajo, lo desarrollamos con un gran entusiasmo, con una actitud positiva y con un respeto mayúsculo. Nos comportamos de una manera muy sincera y muy clara. En base a ese comportamiento los jugadores se forman una opinión de cómo somos y recibimos exactamente lo mismo que nosotros les damos. El haber sido jugador profesional te aporta una experiencia muy valiosa, pero luego hay que saber gestionarlo. Sólo por haber tenido esas vivencias, esto no funciona. Lo que funciona es la gestión.

El trabajo emocional fue vital sobre todo cuando llegamos al club a falta de 8 jornadas para el final de la Liga y en una situación clasificatoria muy complicada. En un vestuario con dudas, desconfianzas, situaciones conflictivas...el objetivo era quitar presión a los jugadores, que se sintieran libres y se centrarán única y exclusivamente en el trabajo. Todos esos elemento negativos que están en el entorno, en una situación de crisis como esa, inciden mucho y había que trabajar para abstraerlos. Se les propuso un trabajo coherente para generarles confianza. Y esa confianza que buscas ya la empiezas a transmitir tú desde el primer día y haces que el equipo se empapé de ella. Y vas cambiando las dinámicas negativas en positivas. Y, finalmente, conseguimos que el equipo diera un salto cualitativo muy significativo en su capacidad competitiva.

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