paco herrera

Fotos: fpE

Si pierdes a un jugador durante un mes debes reconocer que ha sido culpa tuya. Estos fracasos como entrenador me afectan mucho.

Paco Herrera (Barcelona, 2 de Diciembre de 1953), un entrenador de domingo. En una forma tradicional de llamar al día de partido su forma de entrenar y de buscar soluciones sólo tienen un porqué, lo que pueda suceder en competición. Su paso por el Liverpool, asistiendo a Rafa Benítez, alimentaron su modo de ver el fútbol porque en los grandes también lo veían así. En Segunda División se ha hecho un nombre dirigiendo al Castellón, Villarreal “B” y ahora a un paso de devolver al Celta de Vigo a la elite.

 

La idea de juego y su forma de entrenarla

 

“Los fundamentos del juego están basados en el propio fútbol” es la primera frase que utiliza Paco Herrera en su tesis sobre el deporte rey. Para entenderlo, hay que explicar que los principios básicos del juego (técnica, táctica, aspectos físicos, condicionales y mentales) deben configurar un todo globalizado. “A partir de ahí la interrelación con la pelota, la victoria a través de una idea común” sentencia.

“Las tareas deben estar muy relacionados con lo que pueda suceder el domingo” describe el entrenador del Celta de Vigo. Antes, en los primeros días de la semana incorporan los principios básicos con ejercicio genéricos. Pero según se acerca el partido, se cierran las puertas y comienza el método. “No se si decir que inventamos ejercicios, pero si trasladamos lo que pueda suceder en el partido a una tarea concreta para ponerlo en práctica. Esa es la base de nuestro trabajo” explica.

 

“El fútbol de las escuelas ha dado muchas cosas buenas pero le quedan otras por construir,

que el fútbol profesional las tiene que rectificar”

 

Las cuatro fases del juego (la defensa y el ataque organizado, las transiciones defensa – ataque y ataque – defensa) toman el protagonismo en los objetivos de las sesiones previas al día del partido. Con el rival ya estudiado como se sitúan en el campo, se plantean tareas para superar con el balón en su poder a los adversarios. Segundo, cómo encontrar los caminos del gol en las acciones a pocos toques en contragolpe. Tercero como organizarse en defensa ante las características en ataque del rival y como armarse rápido para no ser sorprendidos.

 

El sistema, la estructura de un equipo

Paco Herrera no es de ideas fijas, le inspiran los futbolistas y el momento. “Yo no soy fiel a un sistema, considero que todos son válidos. Todas las ideas de un entrenador son buenas siempre que las trabaje con el objetivo que los jugadores se apropien de ellas” responde.

A lo que nunca renuncia es a su estilo, salir tocando desde atrás e ir buscando soluciones a través del balón. Pero obcecarse con dibujos tácticos no lo ve práctico porque “cuando comienza la temporada aunque analices el tipo de jugador que tienes. Siempre te llevas una sorpresa, por lo menos en mi caso, porque has fichado a unos jugadores que crees que te van a servir para jugar de una forma pero luego los ves en el campo y se manifiestan de otro modo diferente. Entonces me adapto al futbolista” expone el entrenador.

 



“Las tareas deben estar muy relacionados con lo que pueda suceder el domingo”


En cuanto a cuestiones tácticas Paco Herrera se describe “soy bastante pesao en los detalles defensivos. Insistente en corregir, corregir y corregir… porque nos equivocamos. Es una condición actual, del fútbol de las escuelas”. Es un entrenador que ha vivido el fútbol de la calle y ha formado chicos en las escuelas de fútbol. En la calle era más fácil entender ciertas cosas porque te espabilabas. “

El fútbol de las escuelas ha dado muchas cosas buenas pero le quedan otras por construir, que por desgracia el fútbol profesional tiene que rectificar” afirma el mister. “Un ejemplo es la posición de los defensas que se equivocan constantemente cuando hay un cambio de orientación y se giran perdiendo de vista al balón durante dos segundos, eso cuesta goles, o cuando defender en zona significa no marcar, eso te crea muchos disgustos. En ataque mi preocupación es fomentar movimientos que generen superioridades. Todos estos conceptos hay que entrenarlos” apostilla.


El entrenador, trabajo en equipo y el día de partido

“Cuando comencé en Segunda División lo hacía todo y funcionaba. Pero me he dado cuenta que mis ayudantes tienen unos estudios tan importantes que superan mi experiencia. Consensuamos todo el trabajo, entre todos diseñamos las tareas aunque luego sea yo quién decida. Creo que es muy importante que en un grupo de trabajo todos tengan su protagonismo para que cada uno de ellos se sienta valorado” razona su forma de sentir un banquillo con el paso del tiempo. No sólo es que crea en el trabajo en grupo sino que lo cree sano para el vestuario. Opina que el jugador se aburre de oír siempre a la misma voz y de ver la misma cara cuando se le rectifica.

El día de partido para Paco Herrera es la semana de antes, él se encarga del scouting al completo aunque su segundo entrenador vierta sus comentarios porque es un estudioso de los rivales. Intenta que sus jugadores vean imágenes del rival. Cada día de entrenamiento, ,mientras se calzan las botas, en una tele del vestuario están echando la parte de un partido que jugó el adversario esta temporada. No existe la obligación de estudiarlos, sí de prestar atención, muchos de ellos ya comienzan a tomar notas, aclara el entrenador del Celta. El día antes del partido se pone el análisis más pormenorizado.


Si pierdes a un jugador durante un mes debes reconocer que ha sido culpa tuya.


Estos fracasos como entrenador me afectan mucho”

El día de partido, como para todos los entrenadores, es el día del desafío de tus conocimientos. El mister lo vive intensamente, les gusta estar pendiente de todo lo que sucede. “Me gusta tomar notas desde hace mucho tiempo, veo que ahora hay muchos entrenadores que lo hacen. Simplemente lo hago para seguir un guión que te ayuda cuando quieres corregir o hacer un análisis de lo que quieres decir. Para no olvidarme de esas cuatro cosas me parece imprescindible tenerlas anotadas, es clave”. En la segunda parte su cabeza da vueltas pensando en los cambios, para él los jugadores reservas deben ayudarte a ganar un partido o al menos a no perderlo.


La gestión de grupo

Paco Herrera ante el debate si el entrenador deber ser cercano al futbolista o mantener la distancia defiende que el entrenador debe ser fiel a su forma de ser, siendo honesto entonces funciona. Por su carácter, le gusta estar con el futbolista. Dice que es “jugar al filo de la navaja” pero que de esta forma sacar al futbolista lo más profundo que hay en él, aunque también estrellar, no puede ser un cachondeo, pero si se consigue conectar con el futbolista se crea un grado de unión muy importante para sacar el máximo rendimiento de todos.

Se siente muy mal cuando no logra sacar lo máximo de un jugador. Defiende que gestionar los egos, es difícil y un equívoco. En el dilema si apretar al futbolista o dejarlo suelto la experiencia le ha enseñado que depende de la persona. A veces ha apretado demasiado a algún jugar y se ha dado cuenta de que ha herido su orgullo más de lo que pretendía y lo ha tenido K.O de forma emocional varias semanas, entonces ha tenido que rectificar y tomar otras estrategias para encauzar al futbolista en el bien del equipo. “Si pierdes a un jugador durante un mes debes reconocer que ha sido culpa tuya. Y la verdad es que te hace mucho daño, te hace sentir muy mal, estos fracasos como entrenador me afectan mucho” se sincera.

Cuando hay que motivar a los futbolistas ante un objetivo común (ya sea un ascenso, descenso o la permanencia) reconoce que no apela más que a la profesionalidad del jugar de fútbol. Evoca aquella mítica frase de Billy Shankly El fútbol no es una cuestión de vida o muerte, sino algo más importante» intentando hacer entender a los jugadores que no juegan por su satisfacción sino por la los miles de hinchas que detienen las ciudades ante un partido épico.

Según va terminando la conversación no para de reseñar que ya es mayor, que ha vivido mucho, pero mantiene los pilares básicos de un entrenador, la pasión y el afán por renovarse. Con el ordenar en las manos, las televisiones encendidas y los DVD grabando Paco Herrera puede ascender al Celta de Vigo a Primera División y constatar lo que decían  sus jugadores que era un gran entrenador. Ser Campeón de Europa en un segundo plano, como ayudante de Rafa Benítez, le ha dado la confianza que le faltaba porque disfrutó como se llegaba al éxito con las ideas que el proponía desde que comenzó su idilio con el fútbol.

Miguel Ángel Montoya

Licenciado en Ciencias de la Información | Entrenador UEFA "B"

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